Para adentrarse en la historia de Productos Álvarez es preciso retroceder en el
tiempo tres generaciones, principios del siglo pasado, cuando Jesús Álvarez y
Lola Roces abren un pequeño negocio de productos cárnicos en la localidad de
Noreña (Asturias) hasta que, posteriormente, en 1954, fundan la empresa
Productos Álvarez.
Desde entonces, y dedicada exclusivamente a la elaboración de embutidos y
salazones, ha evolucionado con paso firme combinando tradición y modernidad a
partes iguales e introduciendo medios técnicos más avanzados para adaptarse a
las nuevas exigencias del mercado.